La mayoría de las noches me despierto de repente y me pongo a llorar. Y es que quiero volver a ser una niña, ¿sabes? Porque cuando yo era una niña, una niña de verdad, por las noches todo me daba un miedo horrible. Y entonces llamaba a mamá, que para mí era la solución a todos mis problemas, y se dormía conmigo y me daba la mano y toda la noche me la pasaba abrazada a ella. Y entonces el miedo de repente se iba, la oscuridad no era tan oscura y los monstruos volvían debajo de la cama.
Elena.

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